Uno de los principales focos de tensiones y problemas en las comunidades de vecinos, como bien sabe los abogados de ruidos en Madrid Centro, es el ruido. Independientemente de cómo se manifieste, en forma de fiestas o gritos a horas intempestivas, por ladridos de perros, discusiones, música alta o incluso ruidos por aparatos eléctricos en tareas de limpieza u obras, el ruido se estima que es origen de cerca de 7 de cada 10 casos de problemas vecinales.

Así las cosas, solucionar este tipo de focos de tensión vecinal en uno de los retos de Osset Estudio Jurídico, para lo que vamos a dar algunas posibles soluciones. Lo primero es establecer cuál es el límite de ruido que la ley acepta en estos casos, que es de máximo 65 decibelios de día y 55 de noche. Eso en la práctica es un baremo muy poco aplicable, ya que por ejemplo en el silencio de la noche, hace falta mucho menos ruido para molestar al resto de vecinos.

Si hay un vecino ruidoso, el primer paso que recomienda un abogados de ruidos en Madrid Centro es tratar de arreglarlo por la vía amistosa y dialogando de manera cordial. Puede darse el caso de que el causante de la molestia no sea consciente de ello, aunque son las menos situaciones, ya que lo normal es que en lugar de detener su actitud, persista en ella.

Ya no solo los vecinos, sino que el presidente debe hablar con esa persona para tratar de velar por la convivencia vecinal. De continuar, el siguiente paso es llamar a la Policía para que, en un atestado policial, acredite la existencia de una actividad perturbadora y, en caso de constituir una violación de la normativa municipal, interponer una demanda, que sería el último paso.